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jueves, 22 de septiembre de 2011

5 errores frecuentes en la publicidad de colegios





1. Bajas tarifas. La educación nunca se vende por el precio. Ese no es el valor que buscan los clientes directos o indirectos.

2. Palabras y más palabras. Hoy en día el 90% de la información emocional que provoca la compra de un servicio, entra por los ojos en fotografías, videos, multimedia e incluso con interacción por medio de pantallas.

3. No hay datos de ubicación: Pasa, aunque sea increíble. Bla, bla,bla de la institución y no hay dirección, telefóno, web, redes sociales o un celular.

4. O nadie responde en esos canales: "llamo y llamo a ese número que dice el aviso y nadie me responde" ¿Va a ofrecer servicios? evalúe primero si es capaz de responder a la demanda.

5. No segmentar audiencias. Es botar la plata. La publicidad provoca la compra de un servicio, emociona, nos pone en contacto con el servicio de manera concreta; pero cuando no se elige bien la audiencia que quiero cautivar, es absurdo pensar en un lenguaje, un canal, el período de tiempo o cualquiera de las características del mensaje.

jueves, 31 de marzo de 2011

Comunicación en medios ilegales





La promoción ilegal es esa que se hace por medios que los usuarios potenciales nunca esperarían de una institución educativa prestigiosa. La buena reputación de una organización educativa la obliga a ser cuidadosa en la selección de sus canales de comunicación con los públicos potenciales.

Algunos colegios, universidades, preescolares, academias y otras organizaciones que se dedican a la noble tarea de prestar un servicio educativo, pueden ser presa del desespero y entablar una comunicación con medios como afiches en postes de la luz, llamadas "casuales" a programas de radio y televisión, envíos masivos a listados comprados, modelos detrás de las entrevistas de televisión, poniendo volantes en las plumillas de los carros o tirándolos debajo de la puerta de cualquier persona.

Los anteriores son solo algunos ejemplos de canales ilegales de comunicación. Sin duda los públicos valoran que se eviten estos canales que suelen multiplicar por mucho la mala reputación, denotar desesperación en la captación de buenos alumnos y dejar por el piso la imagen de una organización que necesita un capital de imagen para emprender las grandes tareas que la sociedad le demanda.